martes, 23 de octubre de 2012




Sobre el verso proyectivo de Charles Olson 1950

 Poetas de Blak Mountain. Grupo de poetas estadounidenses cuyo estilo experimental se inspira en el ensayo de Charles Olson, ” verso proyectivo” que preconiza la participación del lector en el proceso creativo. Destacan, Ezra Pound , William. C. Williams, Denise Lavertov, entre otros.
            Charles Olson manifiesta en primer lugar, una comparación entre el verso no proyectivo y el verso proyectivo. Hace una definición y valora al verso no proyectivo de la siguiente manera: El verso no proyectivo o verso cerrado. Es aquel verso encajonado, en métrica, rima y ciertas reglas gramaticales, que influyen en su limitada libertad; a mas de ser creado en la luz de lo Sublime Egoístico cual si fuera y es, el alma privada exhibida en cualquier paredón público. Cabe hacer notar que una de las características del verso no proyectivo es el subjetivismo, contrario al verso proyectivo que contempla al objetivismo.
           El verso Proyectivo. Manifiesta Charles Olson en la construcción del verso proyectivo, que como primer término, se deben incorporar ciertas leyes y posibilidades de la respiración, del respirar del hombre que escribe, como también del oído así mismo del lector. Punto importante es, el manejo de la energía, ya que es sabido que un poema es una carga de energía transferible y hace notar sus tres principales fuentes: • Primera.- La energía que impulsa al poeta a escribir. • Segunda.- La energía que contiene todo verso en sí sólo por ser verso. • Tercera.- La energía del lector. Estas corrientes de energía, se deben tener en cuenta, en todo momento de la creación del verso. Ahora bien; la forma nunca debe ser más, que la extensión del contenido. Como paso siguiente, hemos de tomar conciencia en la percepción; ya que el proceso indica que una percepción debe, inmediata y directamente, conducir a otra percepción ulterior y así sucesivamente. Cabe destacar, que el ritmo de la respiración, particular en cada escritor, debe unirse al sonido de la sílaba, cosa que se consigue con mucha dedicación y practica, en cuanto más sepa escuchar a la sílaba y armonizarla con su respiración, obtendrá un ingrediente de mejor calidad. Agrega además, que la sílaba no ha sido valorada con justicia y que si se diera más valor e importancia a la sílaba que al metro o la rima, pudiera llevar la dirección en la armonía. Ahora bien, sílaba y oído dan como resultado, la mente y entre la mente y la sílaba, tienen que dar su fruto al oído. Por lo tanto, la estructura es: Mente- oído = sílaba Corazón-respiración = línea Es en la línea donde se tiene que poner especial cuidado, en cuanto a sílaba por sílaba y donde debemos evitar distracción a las ideas tales como: lentitudes, símiles, adjetivos y cosas por el estilo, de ser intencionada una variante, ésta debe quedar tan unida, tan yuxtapuesta, que no se note intersección alguna, además que no afecte la correcta fluidez del habla. La respiración permite que a cada verso entre toda la fuerza motriz del habla y de esta forma, hay un flujo de energía sostenido y como el habla es lo sólido del verso, también es el secreto de la energía del poema. La línea hija de la respiración; y los objetos que ocurren dentro del poema, deben ser tratados ahí dentro, sin permitirles tener influencias o ideas extrañas, mas que las que se puedan generar con ellas mismas, permitiéndoles incluso tener sus propias tensiones. De tal forma se debe seguir, tomando en cuenta lo antes dicho, a la percepción en una continuidad.
              Particularmente pienso, que esa manera de forzar los objetos llámese, tierra, aire, flores etc., es lo que llama “ Composición por campo”. Otro punto peculiar del verso proyectivo; es el hombre, como criatura y parte de la naturaleza, a la par de todo; sin ventajas ni diferencias, igual que un río, una estrella o una avispa, el hombre libre de su ego, con posibilidades diferentes de convivencia y armonía. La naturaleza ofrece al hombre, actitudes y voluntades diferentes, desde ese punto de vista. Una ves teniendo en cuenta todo lo descrito, nos asomamos a otro punto contemplado por el verso proyectivo, la forma, la forma de presentación a hoy día nos da diferentes e importantes posibilidades de apoyo al texto.(algunos poetas como Cummings, en su obra, juega con la forma tipográfica y la imaginación auditiva). Así pues el orden, los espacios y las pausas pueden facilitar una menor o mayor atención del lector, obligándolo de cierta manera, a recitar en todo tiempo, aún en el pensamiento la obra así escrita. Charles Olson cita un ejemplo en el poema siguiente: “dijo el:

 soñar no necesita de esfuerzo
       pensar es fácil
            actuar es más difícil


        pero que un hombre actúe después que ha pensado, ¡esto!
    Es lo más difícil de todo”

 Cabe destacar, que los espacios en el texto marcan una línea variante intencionada, entre el significado y la respiración, sin otra interferencia de ninguna especie, fuera de la unidad de tiempo propia de la idea. Charles Olson concede al verso proyectivo, ambiciosas posibilidades de expansión, de hecho supone de acuerdo a las necesidades del verso proyectivo, un nuevo planteamiento en la sintaxis incluso en la gramática completa. Charles Olson cree que algún día, el verso proyectivo podría engendrar una nueva épica o drama; un nuevo principio y, o reconstrucción de la poesía, ya que considera, que el punto de vista subjetivo, ha sido agotado hasta morirse, muy excelentemente, aunque todos nosotros nos vemos envueltos en sus agonías. Ahora bien; dentro del objetivismo, podemos valorar la forma física del entorno y/o conocimiento y podemos considerar objeto, a todo lo que tiene forma física ya sea, agua, mar, viento, Luz, etc, y a los sentimientos también físicos como: hambre, frío, miedo, alegría; pero tomando como referencia el punto de vista exterior. La visión del verso proyectivo, considera una fraternidad más íntima, en tiempo y forma físicos y una igualdad en importancia y valor entre todos los componentes del universo. Sin embargo, aún en su aparente justicia, creo, que considerar al hombre como simplemente un espacio ocupado por la vida, va en desacuerdo con la propia Creación, y la manera de ver así las cosas, no tiene otro valor que la variedad y novedad Literaria.  

JFrancisco Moreno Manríquez.

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